La primera visita de los niños a la biblioteca

La primera visita de los niños a la biblioteca
La primera visita de los niños a la biblioteca
Una duda habitual de los padres es sobre el momento en que pueden empezar a llevar a sus niños a la biblioteca. Los padres os preguntáis si en el centro hay materiales aptos para niños pequeños y, sobre todo, teméis las molestias que puedan causar los niños en la biblioteca.

Pues bien, salvo excepciones, las bibliotecas municipales dan la bienvenida a pequeños usuarios y tienen para ellos secciones especiales con materiales (libros, películas...) exclusivamente para niños de corta edad.


Es importante que los padres no esperéis a que los niños sean mayores para que conozcan la biblioteca; cuanto antes, mejor.

Mi recomendación para los padres es que os familiaricéis con la sección infantil y que consultéis a los bibliotecarios antes de llevar a los niños al centro. Así podéis conocer los aspectos básicos de la sección (horarios, materiales, actividades...), facilitando que sea más sencilla la primera visita.

Hay que instruir al niño antes de ir a la biblioteca sobre cuestiones como que hay que estar en silencio, que no se puede correr y que no se pueden tirar los libros. Lo importante es que vayan calando las ideas poco a poco, sin agobios ni prisas. Mi experiencia es que los niños a la tercera o cuarta visita, cuando ya ha pasado la sorpresa inicial, empiezan a habituarse a la dinámica de la biblioteca. En los primeros días los niños suelen montar algo de jaleo, lo normal ante tanta novedad.

En la visita inicial los padres podéis hacer las presentaciones entre niños y bibliotecarios. De esta forma, el niño tiene la referencia de la autoridad del centro. A partir de aquí, a padres y niños os toca investigar, cotillear entre los estantes, sorprenderos por las cosas que los niños encuentran, preguntar a los bibliotecarios, sacar libros, tocarlos y jugar con ellos, seleccionarlos, sentarse a leer en susurros...

Es muy positivo involucrar a los niños en la dinámica de la biblioteca y que se les dote de cierta autonomía en tareas como el préstamo y la devolución de materiales. La cuestión es que los niños participen, y entiendan que la biblioteca es un entorno seguro y de diversión, pero con algunas normas.

La primera visita a la biblioteca puede convertirse en una estupenda experiencia para compartir entre padres y niños, y el inicio del hábito lector en los pequeños.

Otras entradas relacionadas con la presente son Decálogo imprescindible de niños y biblioteca e Instrucciones para enseñar a leer a un niño, de Gustavo Martín Garzo.